HABLANDO DE NIVELES

HABLANDO DE NIVELES

Saber nuestro propio nivel de inglés o de nuestros hij@s y conocidos puede resultar complicado. Pero es sorprendente cuando comienzas a salir fuera de tu propio país y te das cuenta que los niveles que definimos cambian y son totalmente subjetivos cuando no hay una institución externa que los unifique.

Esta idea me surgió hace muchos años cuando comencé a viajar de una forma más constante a países extranjeros que su idioma oficial no era ni español ni inglés. Al ir yo con mi nivel de inglés alto adquirido por mi estudio y contacto con el idioma desde que era pequeña, intentaba comunicarme en cualquier país en inglés, pensando que

todos serían capaces de entenderme. Pues bien, puedo decir que en Europa había muy buen nivel de inglés en general, fuera donde fuera podía llegar a comunicarme. Esto hace unos años no solía ocurrir en la zona donde vivo, y me sorprendía (aunque hay que admitir que en los últimos años el nivel de inglés ha incrementado bastante).

Observé que había mucha gente en países como Holanda, Bélgica y Alemania que cuando les preguntaba si podían hablar inglés para poder entendernos mejor solían responder: “a litlle”. Pues mi sorpresa era que aquellos que decían que solo sabían un poco de inglés eran los que en España me solían decir o pensaban que sí hablaban inglés a nivel alto. Con ese “a little” eran capaces de mantener una conversación relativamente fluida y nos podíamos entender a la perfección. Esto me hizo darme cuenta de que relacionamos nuestro propio nivel dependiendo de las personas de las que nos rodeamos más que de estándares generales. Cuando todo el mundo a tu alrededor sabe inglés, se comunica en inglés relativamente fácil, tú pones tu listón más alto, porque si consideras que sabes lo mismo que todos los demás, puedes llegar a pensar que es nivel bajo o medio, pero si nadie sabe hablar o comunicarse en este idioma, aunque no sepas mucho, tienes la sensación de que sabes muchísimo, por lo que crees que tu nivel es más elevado.

Europa fue capaz de poner unos estándares generales y ahora la mayoría de las personas definen su nivel de inglés (o de cualquier idioma) con términos como A2, B2… Creo que es un gran avance para poder llegar a estandarizar los niveles de los idiomas. Aun así, la sensación de la gente puede ser la misma que anteriormente. Cuando se implantó este sistema de nivel de idiomas, aquellos que conseguían un nivel B2 de inglés se les veía como algo superior, inalcanzable. Pero cada vez son más las personas que adquieren y certifican este nivel, por lo que está llegando a ser “lo básico” y seguimos exigiéndonos más y más.

Todo esto está genial, queremos sacar más de nosotros mismos, lo cual nunca está de más. Estamos buscando estándares de niveles, podemos certificar nuestro aprendizaje y somos más conscientes de donde está el fin o los límites. Cuando adquieres un nivel C1 o C2 te puedes dar por satisfecho, pero no acaba ahí, porque en un idioma siempre habrá nuevas palabras, expresiones y mucho más que aprender. Esto es lo más fascinante, que nunca tiene fin, que siempre se puede mejorar, seguir aprendiendo y disfrutar con el idioma adquiriendo no solo vocabulario nuevo, sino nuevas formas de pensar, conceptos que desconocías y desconocerás si solo hablas un idioma, ya que si no existe la palabra en nuestro idioma materno, tampoco existe el concepto en nuestra mente. Por esto, el aprender idiomas abre no solo puertas, también la mentalidad.

¡Disfruta de tu aprendizaje!

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Maria Muñoz author

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